EL ÁRBOL QUE ELEVA LAS ÁNIMAS. (Podría ser un cuento de Navidad aunque es real y por tanto, ficción.) Junto a la vieja iglesia de St. Pancras hay un centenario cementerio que tuvo que ser reducido para permitir la ampliación de la ciudad, (Camden Town) y el paso del ferrocarril. Thomas Hardy era por entonces arquitecto. El futuro autor de “Lejos del mundanal ruido”, “Los habitante del bosque”, “Jude el oscuro”, “Tess de Uberville” etc, cuyos restos descansan en el Poet’s Corner de la abadía de Westminster, fue el encargado de remodelar y exhumar las tumbas. Hardy dispuso semi enterradas las lápidas en torno a un árbol. Como el susodicho árbol siguió creciendo, sus raíces fortalecidas van elevando las lápidas, y ya va para 200 años. Desde entonces se lo conoce con Hardy Tree. Hasta ahí, lo real, hasta el infinito, la leyenda. Eso sí, el árbol impone su vida. Si lo observas detenidamente, sus propias raíces se han elevado con las lápidas e invitan a la reflexión serena tanto para creyentes como para agnósticos o simples estudiosos de la física y la naturaleza.