La chica del bareto 

   Silvia siempre ocupaba la misma mesa del bar. Observaba la gente y no hablaba con nadie hasta que un desconocido se sentaba frente a ella. Entonces Silvia enhebraba un tema con otro y no paraba de hablar hasta que al amanecer se despertaba sola en su casa, los pantalones en los tobillos y unaSigue leyendo “La chica del bareto “