De la Guerra y lo Poetas. Cuenta Julio Caro Baroja en sus Estudios Saharianos, que en la época de las guerras del Sahel, era costumbre que cada bando, cada cabila, llevará en sus filas un bardo, un poeta, un “iggiu” que enalteciera los ánimos de los guerreros y ensalzara las grandezas propias de la cabila. En el momento culminante de la lucha sonaban las flautas de caña y los versos de los poetas de cada bando. 

Trato de imaginarme la escena pero excede a mis sentidos esa mezcla de feroces guerreros del desierto y poetas épicos.

Menciona la guerra de los Ergibat contra los Ulad bu Sbaa que fueron cantadas por tres poetas destacando el caso del poeta Ahmed Mahammud uld Zeidan, hombre de gran inspiración que no pudo lucirse al llevar su cabila la peor parte de la lucha, sufriendo por ello una gran humillación.