Dicen que los indios celebraron la muerte de Fritzcarraldo (Fiscarrald o Fitzgerald) peruano hijo de un marino americano, explorador, aventurero y uno de los caucheros más ricos a los 26 años cuando entró en Iquitos como un Cesar al mando de un ejército privado de 300 indios tras haber exterminado comunidades enteras de nativos que se oponían a trabajar en la extracción del caucho del Ucayali.
Sus exploraciones eran legendarias por el arrojo y crueldad con que buscaba nuevas tierras del árbol del caucho.
Sometió a los belicosos indios Mashco hasta casi exterminarlos “Mashco rupuna” (indios Mashco quemados ) Tal fue su respuesta cuando los Mashco le pidieron que no cruzara su barco por sus tierras ya que traería enfermedades y alejaría la caza. Mashco Rupuna fue su sentencia . La comunidad fue exterminada hasta el último indio, la aldea quemada y el Urubamba se tiñó de la sangre de los numerosos cadáveres de los nativos.
Algo muy distinto de lo que narra Herzog en su maravillosa película Fritzcarraldo.
Dicen que Fiscarrald o Fritzcarraldo o Fitzgerald conoció la auténtica ciudad de El Dorado en un lugar de la selva profunda que nunca reveló, ubicación que se llevó a la tumba con su temprana muerte al intentar salvar de la aguas a su socio y amigo (leyenda sobre leyendas…) por esa razón, porque puede que ni él mismo Fiscarrald o Fritzcarraldo o Fitzgerald ni siquiera esté ahí enterrado, fui al cementerio de Iquitos a grabar con el dron la tumba de un auténtico personaje de leyenda pues desde luego no es el hombre narrado por Herzog y, si realmente supo donde estaba la ciudad de Oro, lo más probable sería que su inesperada muerte fuese una invención para retirarse en silencio y desaparecer en el Dorado.
Yo me inclino por esto último.
Recordemos el inquietante perfil de los hombres altos y blancos que Orellana narró haber visto cuando explorando el Amazonas, estos seres tan distintos de los nativos, se acercaron a él… pero esa es otra historia.

 

fitzcarraldo1 a4COPY.jpg

DSC_9445 A4 copy

 

Telas Kené y las mujeres Shipibas. La madre de Loayda Esteban enseñó a su hija el significado oculto Imprescindible para tejer las rutas trazadas en las telas Kené. Telas que en su origen eran confeccionadas por las mujeres en trance pues describen las rutas entre el mundo real y los dos mundos paralelos y muestran el equilibrio necesario para que la vida continúe en esta Amazonia donde todo es superlativo. Desde la naturaleza, al lado oscuro, todo es excesivo pero a la vez guarda un extraño y vital equilibrio.
Telas tejidas para ser utilizadas por el chamán en sus ritos de ayahuasca. Ambos mundos, lo masculino y lo femenino se equilibran. La mujer traza la ruta y el chamán la interpreta o invoca.
Loayda aprendió de niña pero cuando su madre concertó su matrimonio, huyó. La tradición no era imposición.
De su comunidad originaria en Pucalpa, Loayda se desplazó a Iquitos y allí se defendió cosiendo telas Kené.
Con la misma determinación, Loayda me cuenta cómo organiza su comunidad para mantenerla libre de basura o tratar de aislar a los elementos contaminantes; labor esta mucho más complicada, sin duda; pero poco a poco han conseguido erradicar los venenos que acababan con los peces de sus ríos pues los Siphibo son básicamente pescadores en su poderoso Ucayali.
Con las Siphibas y su universo en equilibrio, el mundo parece otro.Cartel Kene

 

El eremita en su ermita, el santon místico, los padres espirituales del desierto y el chamán amazónico que viven apartados de la comunidad. Son muchas y coincidentes las genealogías en diferentes culturas de las sencillas y bellísimas ermitas que coronan los pueblos; estas son algunas de la comarca de MORVEDRE que habito. Gilet, Petres, Sot,… AGUA.

“Ya no puedo pensar más lo que quiero. Las imágenes móviles (el cine) reemplazan mis propios pensamientos” cita W. Benjamín a Georges Duhamel (1930) el cual lanza todo un ataque al cine de masas como instrumento calificándolo de “Diversión de esclavos, entretenimiento de iletrados…” . El cine acababa de empezar a hablar 3 años antes -1927- y en un tiempo récord y gracias al sonido ya era una industria global que trastocaba las más brillantes mentes.

Lamento descubrir tan tarde a Walter Benjamín, aunque por la noche (territorio de nictálopes, lobos, destripadores y Nosferatus , puede ser más letal que esos seres eviscerados ). Habría que resucitarlo para que 90 años después nos ilustre de nuevo.

Afirma Foucault que le gustaría escribir la historia de los vencidos pero hay un problema “quienes fueron vencidos se les ha quitado la palabra y si hablasen no lo harían en su propia lengua. Se les ha impuesto una lengua extranjera”

En mi documental “U-Topos, no lugar. La utopía Guarani/Jesuítica” Bartomeu Meliá (Jesuita indigenista) sostiene que “cuando el conquistador llega, lo primero que hace es negar la cultura existente” impone una lengua, unas costumbres, y al final, el descubrimiento se convierte en encubrimiento.

Si damos por válidos los planteamientos tanto de Foucault como de Meliá, el debate surge cuando los jesuítas imponen el conocimiento de las lenguas indígenas para acceder a las comunidades utópicas que desarrollaron en tierras de los guaranies. Las universidades estaban obligadas a abrir cátedra de “la lengua general de los indios” y los jesuítas obtuvieron carta blanca de la administración del Imperio español para cerrar la zona (todo el cinturón selvático que rodea Brasil, desde Venezuela y Colombia a Paraguay y Argentina, pasando por Perú, Bolivia) e incluso crear un ejército propio para defender a los nativos.

El Guarani es el único idioma nativo que hoy día es oficial en America Latina y sin embargo la expulsión de los jesuítas conllevó toda una cadena de conflictos locales con los guaraníes y los nuevos administradores impuestos desde España.

Unos conflictos que básicamente convergen en el abandono de las misiones y el retorno a la selva de los indígenas perdiéndose 150 años de convivencia ínter cultural.

Si retomamos el origen de las palabras de Foucault y Meliá, ¿Se puede llegar a escribir la historia de los vencidos? ¿Solo hubo encubrimiento?

Un documental para el debate.

LA PELAZON DE LOS TIKUNA De todos los ritos de pubertad, el más doloroso y espeluznante que he estudiado en la Biblioteca Amazónica de Iquitos es sin duda el de las niñas pre púber de los Tikuna en el que a la joven le arrancan el pelo, si le arrancan, no cortan, se lo arrancan hasta el último mechón de la cabeza, pero además, el rito va precedido de un ceremonial terrible.

Durante 4 días la niña no debe ni podrá dormir sometida sin descanso al ritmo hipnótico de los poderosos tambores que llegan a escucharse a cien kilómetros.

El cuerpo de la joven es pintado de negro y le ponen una corona de plumas además de plumón de gorrión en las mejillas.

Deberá caminar sobre brasas y aún falta un último detalle digno de película de terror: los asistentes se cubren el cuerpo de máscaras hecha con tejido vegetal, representando a los demonios. De esta forma, la niña pierde el contacto con su gente y aumenta el terror por los démonios, cuyas máscaras podéis ver en los maniquíes del museo.

Mechón a mechón, le arrancan hasta dejarla calva. Terrible

Con semejante rito, la tribu pretende advertir a la joven que la vida es dura, que los dolores del parto, que…

Al final, la niña es lavada en el río, y será protegida por un rito purificador para, finalmente ser aceptada por la comunidad y considerada apta para formar una familia.

En fin, hay cosas difíciles de aceptar.

En la foto podréis ver las mascarás sobre maniquíes y adornos de plumas de la niña.

No sé si alguien ha grabado este ceremonial de iniciativa pues invitan a otras etnias, pero no tengo interés en verlo. Uno se pregunta si es mejor, no saber algunas cosas, porqué la comunidad desde la inocencia de su razonamiento natural-todo se hace para proteger a la futura madre y asegurar la supervivencia de la comunidad- porqué tiene un coste tan doloroso y psicológicamente tan terrible al verse la niña rodeada de espeluznantes máscaras bajo el poderoso sonido de los tambores.