Uno lee, otro espera, otro fuma, otro mira, y otro, ni mira. La vida está enfrente o hace tiempo que ha pasado de largo. Solos, los hombre solos tienen algo de Western, de esos personajes inmensos de John Ford, grandes en sus derrotas, ingenuos, asustados, valientes, y crepusculares como John Wayne en el dintel de la puerta de “The Searches” (Centauros del Desierto ) o ese otro que ya enajenado de tanta  batalla solo quiere sentarse en su mecedora con su pipa.